Hola:
Hace tiempo que no te escribo y hace más  tiempo  que nos convertimos  en dos desconocidos. Espero que mi inoportuna  carta no parezca  desesperada y puedas quedarte un momento más a leerla. Creí  que nuestra  historia  de amor debía contarse una última  vez, no como si me aferrara a una ilusión  de algo que fue, sino como la despedida final, como si fuera la conclusión de un libro, para poder empezar otro.
Nuestra historia  fue tan común y corriente, nosotros  empezamos  sin un guión y con errores, sin ambiciones y con una sonrisa  en la cara.
Quien hubiera pensado que ese día lluvioso  y frío hubiera sido de un momento a otro lo mejor de mi vida, lo iluminaste y me llenaste de calor todos  los días  que estuvimos  juntos
“Te quiero, amor, amor absurdamente,
Tontamente, perdido, iluminado,
Soñando rosas e inventando estrellas
Y diciéndote adiós yendo a tu lado”
 Palabras de Jaime Sabines, que al menos a mi mente traen gratos recuerdos.
 Anteriormente, decir te amo era algo maravilloso; tener presentes aquellos momentos en los que a cada instante de una u otra forma nos demostrábamos ese gran amor mutuo, sinceramente, aun me hace estremecer.
“Tomé un lápiz y escribí >
con mi mano derecha en la servilleta”
Para Óscar Hanh, un sincero gesto demostrativo de amor, hace que todo crezca cotidianamente y perdure largo tiempo.
En las películas y en los libros el amor siempre  parecía algo fácil y siempre feliz, las primeras caídas fueron duras  pero lo mejor de ello era el como después de eso podíamos regresar a ser felices y a una felicidad más intensa
“En la suite matrimonial
hemos hecho el amor
como rito de confirmación de nuestra felicidad”
Y así es como Gioconda Belli en estos versos escribe una parte de nuestra historia, que no podría experimentar  cualquier persona sino solo aquellas que después  de una tragedia siguen juntos.
No nos rendimos tan fácilmente siempre tratamos de hacer que esa felicidad valiera algo y que un instante  durará todo el tiempo  que quisiéramos, rompiendo todas las leyes del espacio - temporal.
Pero entonces algo cambio, un sentimiento nos separo. No sabía lo que estaba pasando, quería mirar tus ojos a cada segundo, estaba loco por ti,
Así como le paso a Sabines
“No es que muera de amor, muero de ti,
Muero de ti, amor, amor de ti,
De urgencia mía de mi piel de ti,
De mi alma, de ti y de mi boca
Y del insoportable que soy yo sin ti”


Indy Theme by Safe As Milk